sábado, 29 de enero de 2011

El Palo es una de las cuatro religiones de origen africano

El Palo es una de las cuatro religiones de origen africano que aún se practican en Cuba, las otras tres son Santería, Abakuá, y Arará. La religión se desarrolló entre los practicantes de una forma de necromancia llamada Nganga que aún se encuentra ampliamente extendida en varias partes de la costa oeste de África Central. "Nganga" se refiere a ambos la práctica y sus sacerdotes.
El Palo tiene cuatro ramas: Palo Briyumba, Palo Monte, Palo Mayombe, y Palo Kimbisa. El Palo Briyumba es el que más elementos Africanos retiene. El Palo Monte se identifica mayoritariamente con la bondad, mientras que se piensa que el Palo Mayombe es "malo." El Palo Kimbisa es la más cristianizada y masónica de las sectas del Palo.
Nosotros los Paleros no hacemos proselitismo, puesto que no creemos que el nuestro sea el único camino. "Muchos son los caminos que conducen al Cielo," afirma uno de nuestros proverbios. A pesar de que algunos antropólogos nos han criticado por ser sincretistas, que mezclamos elementos de muchas otras sendas, no llegan a darse cuenta que lo mismo podría decirse de cualquier otra religión. El Palo es tan antiguo como cualquier otra fe. Adaptarnos y cambiar es sencillamente parte de nuestra tradición, una manera de sobrevivir. El Palo tiene todos los distintivos de una religión válida, incluyendo un conjunto bien definido de valores éticos y morales que enseñan respeto por la vida humana, compartir la riqueza con aquellos que son menos afortunados, y la creencia en un dios supremo llamado ZAMBIA, así como en sus ayudantes, los NKISIS, también llamados comúnmente "orishas" (un término que tomamos de nuestros vecinos Yoruba allá en África). También tenemos lo que yo llamo un "sacerdocio natural" consistente en hombres y mujeres que han sido elegidos por los espíritus sabios y los orishas para ser distinguirlos siendo maestros, herbolarios, consejeros, y mensajeros entre el mundo de lo visible y de lo invisible. Los sacerdotes y sacerdotisas de Palo, deben, por lo tanto, llegar a ser muy competentes en el arte de comunicarse con inteligencias desencarnadas y elevadas que llamamos "esencias puras" o "espíritus puros". También creemos que en ocasiones, las esencias malignas pueden ser manipuladas y utilizadas por el Palero. Si el Palero practica principalmente la magia benéfica, puede ayudar al espíritu maligno a convertirse en un espíritu bueno. Un Palero sin escrúpulos puede también usar a estas almas desafortunadas en su propio beneficio sin preocuparse por el desarrollo espiritual de los espíritus del pasado. El malhechor tendrá entonces que aceptar las consecuencias de sus acciones en algún punto del futuro, y la esencia impura que ha sido mal utilizada por el Palero puede encontrar en el futuro un buen maestro que le ayudará en su desarrollo, así pues a los ojos de Dios toda la dicotomía bien/mal es sólo un juego que conduce a un eventual orden y equilibrio. Todos los Paleros creen que, finalmente, el bien triunfará sobre el mal.
El Palo Monte enseña que todo lo que existe fue creado por Dios-Zambia. Él creó el bien así como el mal- las razones por las que lo hizo son desconocidas para nosotros en el plano material, aunque los teólogos y los filósofos pueden discutir sobre ello hasta que las vacas vengan a casa. Los espíritus puros se encarnan en el mundo material para vivir su destino aquí mientras sea necesario para aprender lo que sólo se puede aprender en el plano material, con el fin de avanzar hacia el reino de los espíritus (también llamado el reino de las esencias) o hada el reino de la Verdad, desde el cual no se necesita ninguna reencarnación.
Los ideogramas, las "firmas" pintadas, las canciones y recitados, las invocaciones realizadas, y las sesiones realizadas están concebidas para comunicarse con los espíritus puros que son el núcleo de la práctica del Palo Monte. Nosotros los que estamos iniciados en la senda del Palo Monte nos llamamos "Paleros." Aunque haya quien pueda encontrar humorístico este apelativo ("Palero" significa "usuario de palos”), nosotros no le encontramos ningún defecto a este nombre y lo aceptamos con dignidad y honor.
Mantenemos comunicación constante con las esencias iluminadas para recibir su guía, sabiduría, y benéfico cuidado para todos los que vienen bajo la protección de la casa (munanso).
Nuestra religión consiste en la creencia en un Dios elevado a quien alabamos, un cierto número de semidioses a quienes adoramos activamente y con quienes interactuamos, los espíritus puros con los que trabajamos constantemente, un sacerdocio jerárquico, un cuerpo de creyentes, templos, altares, y rituales tradicionales que han pasado de generación en generación a través de nuestros ancestros.
El Palo Monte es una religión utilitaria y práctica, más preocupada por el aquí y ahora que por el más allá. Reconocemos a DIOS (ZAMBIA) como el ser más alto. Tomando una palabra Yoruba, en nuestra munanso llamamos a los semidioses "orishas" que se puede intercambiar con "nkisis," que es el término Kikongo más tradicional. Los orishas tienen poder sobre todo lo que ocurre, bueno y malo. A diferencia de la Santería, que no enseña que existe una eternal dualidad de bien vs. mal, nosotros los Paleros creemos que hay una clara y larguísima batalla entre el bien absoluto y el mal absoluto, siendo la tensión entre los dos la energía que impulsa la existencia.
Nuestra estructura jerárquica es sencilla. La cabeza del templo se llama 'Tata Nganga" (una mujer sería Nana Nganga). Cualquiera que busque ser miembro de una munanso y que sea finalmente aceptado por el Tata debe pasar por la ceremonia de "Purificación y Aceptación," iniciación, también conocida como "Presentación a la Nganga." En esta etapa el neófito se convierte en miembro de la munanso y se le llama "ahijado" o "ahijada". La primera señal de iniciación que recibe el neófito después de la ceremonia de purificación/presentación es el "collar." Llevar este collar indica que esa persona es un miembro de la munanso y tiene derecho a la protección del padrino así como a la ayuda de todos los miembros de la munanso, incluyendo a los espíritus protectores, que se consideran una parte integral de la casa. Junto con el collar, el neófito recibe un conjunto de normas y guías a seguir.
Convertirse en miembro de una munanso comporta privilegios, pero también responsabilidades. Si después de conseguir el collar el neófito desatiende sus deberes, puede llegar a ser vulnerable a la desgracia, Los espíritus le harán saber que la vida es una calle de doble sentido: desatiende tus responsabilidades conmigo, y yo desatenderé las mías contigo, pueden decir los espíritus.
Más tarde, el neófito puede recibir más instrucciones que lo preparen para un mayor desarrollo. El siguiente paso después de la presentación es "La ceremonia de Rayamiento". Después de un cierto período de tiempo en el que el neófito y el padrino han tenido la oportunidad de evaluarse mutuamente durante un mínimo de tres meses, el neófito puede pedir al padrino que pregunte a los orishas y espíritus si el neófito está preparado para recibir una iniciación más avanzada. Aunque todos pueden beneficiarse de ser presentados a la Nganga, no muchos son llamados para ir más allá de eso. Si un ahijado es aceptado para ser rayado, recibe ciertas rayaduras ceremoniales en la piel y se le da determinada información que no está al alcance de los no rayados. Después de un año y siete días de haber sido rayado, un ahijado puede pedir a su padrino que le de su propio caldero.
El caldero (prenda, nganga) es un universo en miniatura que contiene al menos 21 palos, (de aquí toma su nombre la religión) y otros ingredientes secretos que le proporcionan un enorme poder. Se supone que los Paleros se concentran en desarrollar sus talentos particulares, tales como experto en rituales, sanador/curandero, herbolario, exorcista, tocador de tambores, cantante, o adivino. Desarrollará estos atributos a través de la gracia (ashé) de sus mayores.
Cada ahijado tiene la obligación de ayudar a su padrino en lo que pueda. Esto debería incluir la oferta de ayuda para mantener el templo y los altares bien limpios y llenos de flores y aguas de colonia de olor dulce. Todos los miembros de la casa deberían aprender a adivinar usando cuatro trozos de coco o cuatro conchas (chamolongos).
La forma más común y aceptada de adivinación en Palo es la de comunicarse directamente con las esencias mientras estas poseen a los sacerdotes de Palo, controlando sus sentidos y hablando a través de ellos. Cuando los orishas poseen a los Paleros, estos son realmente encarnaciones de los orishas, no la totalidad de esos grandes espíritus -a menos que el Palero sea también Santero, en cuyo caso y bajo las circunstancias adecuadas, los orishas arquetípicos pueden poseerlo. Paradójicamente, sin embargo, cuando un Palero se comunica con una encamación, está realmente comunicándose con los grandes espíritus, porque esta encarnaciones son parte de esos grandes seres de la misma forma que una gota de café que se derrama de la taza es de la misma sustancia que la gran cantidad que queda dentro de la taza.
Algunos Paleros sienten que la mayor manera de comunicarse con los orishas es usando el diloggun o método de adivinación mediante los cauríes, ya que se dice que la fuerza primaria de los orishas habla a través de estas dieciséis conchas. Otra ventaja de utilizar las conchas antes que la posesión como medio de comunicarse con los orishas es que el sacerdote no pierde su conciencia ante el orisha, como ocurre durante la posesión. También requiere menos esfuerzo tirar las conchas que ser poseído.
En Cuba el idioma que usamos en nuestras ceremonias se llama "Palo" o "Bantu." Deriva principalmente del Kikongo, con abundante español creolizado y un poco de Yoruba salpicado. Cuando estamos sacrificando animales, siempre los llamamos por su nombre en Palo, así un gallo se llama ensuso, una oveja enkonde, una cabra meme, el ron que rociamos con nuestras bocas en forma ceremonial malafo, el cuchillo para el sacrificio embele-koto, la pólvora fula, el agua lanso, la fuente o plato de calabaza tie tie, el machete embele, la hoja de afeitar que usamos para rayar a los neófitos gele-samba, el puro que usamos para ofrecer a los espíritus humo bendito ensunga, y el incienso es maba-guindango

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